En la remodelación de las estaciones Tasqueña y Auditorio, el Metro de la Ciudad de México adjudicó contratos por aproximadamente 100 millones de pesos a una red de empresas que simuló competencia en los procesos de licitación. Según documentos y registros obtenidos vía transparencia, las compañías involucradas comparten representantes legales, apoderados y hasta números telefónicos, lo que evidencia una coordinación para aparentar competencia y asegurar la adjudicación de las obras. La situación llamó la atención de diputados de Morena, quienes a inicios de 2026 solicitaron formalmente una investigación en el Congreso local, luego de que se detectaran prácticas similares en la alcaldía Cuauhtémoc. Las obras forman parte del plan de modernización del Metro previo al Mundial de futbol de 2026, y la administración, encabezada por Adrián Rubalcava, entregó los contratos principales a Terrenos Estratégicos S.A. de C.V. y Constructora LMI S.A. de C.V., para la remodelación de Tasqueña y Auditorio respectivamente.
El mecanismo de simulación quedó de manifiesto en los concursos realizados en noviembre de 2025, donde Terrenos Estratégicos y Constructora LMI participaron en licitaciones junto a empresas “hermanas”, con las que comparten administradores y apoderados legales. Por ejemplo, Terrenos Estratégicos compitió contra Desarrollo Urbano y Suministros Tecnova S.A. de C.V., mientras que Constructora LMI lo hizo contra Alianza Comercialización y Construcciones S.A. de C.V. En ambos casos, Rudy Aarón Abad Madrigal y Raymundo Guzmán Corroviñas figuraron como apoderados legales en ambas empresas concursantes, a veces simultáneamente y, en otras ocasiones, con apenas días de diferencia. Además, durante el proceso de registro en el padrón de proveedores de la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, las empresas utilizaron el mismo número telefónico, reforzando la hipótesis de que se trata de un solo grupo empresarial.
Las propuestas ganadoras fueron seleccionadas por diferencias mínimas en el costo ofertado: Terrenos Estratégicos ganó la licitación para Tasqueña por ser 340 mil pesos más barata y Constructora LMI la de Auditorio por una diferencia de 54 mil pesos. Estas licitaciones se justificaron como procesos públicos y abiertos, pero la documentación revela que las empresas competidoras estaban vinculadas entre sí. La importancia de las remodelaciones recae en que Tasqueña será la principal vía de acceso al Estadio Ciudad de México, sede de cinco partidos del Mundial, y Auditorio conecta con zonas hoteleras, el Bosque de Chapultepec y el Museo de Antropología, por lo que la presión por concluir las obras era alta y los contratos se adjudicaron con rapidez.
Consultadas por Animal Político, las empresas involucradas negaron cualquier simulación. Un representante de Tecnova afirmó que no comparten accionistas con Terrenos Estratégicos, aunque los vínculos entre apoderados legales y el uso del mismo número telefónico contradicen esta versión. Por su parte, desde Constructora LMI se argumentó que Rudy Aarón Abad Madrigal, Jimena Estela Arribas Villegas y Raymundo Guzmán Corroviñas son solo asesores externos con poderes acotados. Sin embargo, el historial de poderes legales otorgados a estos asesores desde 2019 y la coincidencia de datos en los registros oficiales muestran que tienen un papel central en varios de los consorcios que participaron. El Metro, a su vez, aseguró que los procesos se llevaron conforme a la ley y que no se detectaron irregularidades en la documentación revisada, aunque se comprometió a reexaminar los procedimientos si surgieran nuevas evidencias.
Pese a la solicitud de investigación por parte de Morena y las denuncias públicas, el Metro de la Ciudad de México continuó adjudicando contratos a la misma red empresarial. En marzo de 2026, Alianza Comercialización y Construcciones S.A. de C.V., que ya había sido señalada por simular competencia, recibió un contrato de 50 millones de pesos para seguir remodelando Tasqueña; ese mismo día, Carbonusa S.A. de C.V., también vinculada al grupo y con los mismos apoderados legales, obtuvo otro contrato por 51 millones para la estación Auditorio. Incluso se documentó que Carbonusa y Terrenos Estratégicos utilizaron el mismo número de contacto en distintas ocasiones y alcaldías, lo que refuerza la existencia de una red coordinada. Estas asignaciones se realizaron apenas un mes después de que el Congreso local solicitara la investigación, lo que pone en duda la voluntad de las autoridades para detener estas prácticas y garantizar verdaderos procesos de competencia en la adjudicación de contratos públicos.





