Cientos de hombres adultos mayores, beneficiarios del programa Pensión Hombres Bienestar, se congregaron desde tempranas horas en las inmediaciones del Centro de Convenciones de la Ciudad de México, con la esperanza de recibir la tan esperada tarjeta que acredita su inscripción al programa social. La convocatoria, que citaba a los asistentes a las 08:00 horas, no contempló la magnitud de la asistencia ni las condiciones de espera, por lo que muchos de los presentes permanecieron de pie bajo el sol y en filas extensas durante más de cuatro horas. La expectativa de recibir el apoyo económico motivó a los beneficiarios a soportar la larga jornada, aunque la organización fue señalada por varios asistentes como deficiente.
Alrededor del mediodía, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, arribó al recinto acompañada de funcionarios locales y federales, para encabezar la entrega simbólica de las tarjetas. Antes de iniciar la distribución, Brugada dirigió un discurso a los beneficiarios, en el que destacó la importancia de la pensión y enmarcó el esfuerzo del gobierno capitalino por extender este tipo de apoyos a sectores históricamente marginados. Sin embargo, la prolongada espera y la falta de información precisa sobre el proceso generaron molestia entre algunos asistentes, quienes manifestaron su inconformidad ante la lentitud del evento.
Durante el acto protocolario, Clara Brugada enfatizó que la pensión representa un reconocimiento y una forma de retribuir a los hombres que han contribuido al desarrollo de la ciudad a lo largo de su vida laboral. “Hoy refrendamos el compromiso de apoyar a nuestros adultos mayores, hombres trabajadores que merecen vivir con dignidad”, expresó la mandataria. No obstante, la mayor parte del público mostró impaciencia y cansancio, pues la entrega de las tarjetas no se realizó de inmediato tras la intervención de las autoridades, sino que requirió pasar por diversos filtros y registros adicionales.
Una vez completado el proceso, los beneficiarios finalmente recibieron el plástico de la tarjeta Pensión Hombres Bienestar, aunque pronto se percataron de que esta aún no contaba con recursos depositados. Los promotores del programa informaron que los fondos serían liberados durante las próximas semanas, pero no ofrecieron una fecha concreta, lo que generó incertidumbre entre los asistentes. Algunos de ellos expresaron su decepción, pues esperaban poder disponer del apoyo económico de manera inmediata para solventar necesidades urgentes.
La situación evidenció fallas en la logística y comunicación del evento, y varios beneficiarios señalaron que la entrega de las tarjetas sin fondos disponibles resultó ser una medida más simbólica que efectiva en el corto plazo. Pese a ello, la Jefa de Gobierno reiteró que el programa continuará activo y que los recursos llegarán a todos los inscritos, pidiendo paciencia y confianza a los beneficiarios. Al finalizar la jornada, muchos hombres se retiraron del lugar con sentimientos encontrados: por un lado, la satisfacción de haber sido reconocidos por el gobierno, y por otro, la preocupación de no contar todavía con el apoyo económico prometido.





