Reforma Electoral de Sheinbaum: PVEM y Morena Reducen Tensiones pero Mantienen Discrepancias

By: Protagonista

“La reforma electoral nació muerta”. La declaración, hecha hace un mes por un líder del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sigue resonando en el ambiente político nacional, delineando el incierto futuro de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. El tiempo avanza sin que exista un borrador oficial, una fecha para su presentación ni, lo más relevante, un consenso entre el Ejecutivo, Morena y sus aliados, el PVEM y el PT. Altos cargos morenistas y figuras clave de la coalición de Gobierno han dado por desahuciada la enmienda, agravando la percepción de que el proyecto ha perdido fuerza y viabilidad incluso antes de ser discutido formalmente en el Congreso.

La falta de unidad entre los partidos aliados quedó evidenciada tras la reunión que sostuvo la dirigente nacional del PVEM, Karen Castrejón, con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Acompañada por los coordinadores parlamentarios verdes en el Senado y la Cámara de Diputados, Manuel Velasco y Carlos Puente, respectivamente, Castrejón subrayó que no hay una postura unánime sobre el contenido de la iniciativa. El encargo de la negociación ha recaído en Gobernación, lo que ha permitido disminuir momentáneamente la tensión con el Verde. Sin embargo, el partido mantiene en privado su rechazo a cualquier reforma que implique una reducción en su financiamiento público o la eliminación de los plurinominales, lo que podría traducirse en una pérdida significativa de representación en el Congreso.

En este contexto, fuentes cercanas a las negociaciones afirman que la reforma electoral ha dejado de ser una prioridad en la agenda de Sheinbaum. Sin el respaldo de los aliados de Morena y ante la resistencia férrea de la oposición, el trámite legislativo de la reforma enfrenta obstáculos considerables, al punto de poner en riesgo la cohesión de la coalición gobernante de cara a las elecciones intermedias de 2027, donde estarán en juego 17 gubernaturas, el Congreso y numerosos cargos públicos. El escenario se complica aún más ante la posibilidad de que la enmienda solo se apruebe para cumplir una promesa de campaña, sin posibilidades reales de entrar en vigor antes de 2030.

La propia presidenta del PVEM ha confirmado que no existe una redacción de la iniciativa ni una fecha prevista para su presentación. El partido, según Castrejón, emitirá una postura oficial únicamente cuando haya una propuesta concreta sobre la mesa. Mientras tanto, las tensiones internas y el malestar por la conducción del proceso se han hecho evidentes, especialmente en torno a Pablo Gómez, encargado de coordinar los esfuerzos para la reforma. Legisladores de Morena, bajo condición de anonimato, han responsabilizado a Gómez de filtrar prematuramente detalles de la iniciativa, contribuyendo al desgaste del debate y minando la confianza entre los aliados.

El futuro inmediato de la coalición dependerá en buena medida de la próxima reunión entre el PVEM y la comisión presidencial, en la que se espera conocer los puntos clave de la reforma. Castrejón ha enfatizado que el partido evaluará democráticamente si respalda o rechaza la propuesta una vez que la conozcan a fondo. Por ahora, las negociaciones para fortalecer la coalición Sigamos Haciendo Historia están en pausa, consecuencia directa de la crisis desatada por la reforma electoral. Aunque el Verde ha reiterado su intención de participar en los próximos comicios junto a sus aliados, no descarta competir en solitario en entidades como San Luis Potosí, Nuevo León, Nayarit, Colima y posiblemente Zacatecas, dependiendo de las negociaciones con el PT. La reforma, sin avances concretos, parece condenada al archivo mientras Morena busca la forma menos costosa políticamente de abandonarla.